Alumnos de Gijón colaboran con un colegio de Burundi en un proyecto solidario

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Estudiantes de tercero de ESO del Colegio San Vicente de Paul de Gijón colaborarán con una treintena de alumnos del Colegio Santa Cruz de Ntita, en Burundi, para llevar a cabo conjuntamente un proyecto de cooperación. Los escolares burundeses han diseñado un plan para la construcción de una peluquería en el mismo centro escolar con el objetivo de que preste un “servicio rápido y económico” a todos sus compañeros y les permita cumplir con la orden del Gobierno que les obliga a ir a clase con el pelo muy corto. Los estudiantes gijoneses impulsarán actividades para tratar de recaudar fondos y hacer realidad el proyecto cuyo presupuesto supera los mil euros. 

Alumnos del colegio San Vicente de Paul de Gijón y del colegio Santa Cruz de Ntita, en Burundi, colaborarán durante el presente curso escolar para llevar a cabo un proyecto de cooperación que se enmarca dentro del programa ‘Jóvenes emprendedores sociales’ que impulsa Valnalón. Una treintena de estudiantes burundeses ha creado la ONG local ‘Jeunes unis pour le développement’ (Jóvenes Unidos para el Desarrollo) e ideado un proyecto con el que pretenden ayudar a todos sus compañeros del centro de enseñanza: la construcción de una peluquería dentro del propio colegio. El objetivo es ofrecer “un servicio rápido y muy económico” y facilitar así el cumplimiento de la orden del Ministerio de Educación de Burundi que obliga a todos los escolares a cortarse el pelo periódicamente y a acudir al aula con el cabello corto con el propósito de evitar posibles enfermedades y contagios.

El proyecto, remitido recientemente por correo electrónico a sus compañeros del colegio San Vicente de Paul, detalla el mobiliario que necesitarán (sillas, bancos de espera, peines, un armario…) así como los productos (agua de colonia, detergente y alcohol). Asimismo contemplan el coste de la mano de obra para su ejecución y el salario de los peluqueros que, al principio, atenderán a los alumnos aunque el objetivo es que los estudiantes aprendan esa labor y a partir del próximo curso se corten el pelo entre ellos. “Al principio el sueldo de los peluqueros vendrá, en parte, de gente ajena al colegio que tendrán que pagar por sus servicios”, aclara Inocente Ndayishimiye, director del centro educativo en una carta remitida a Lucía Menéndez Viejo, presidenta de SOS Burundi y profesora en el Colegio San Vicente de Paul.

El presupuesto del proyecto asciende a poco más de dos millones y medio de francos burundeses, es decir, algo más de 1.100 euros.  Esa es la cuantía que ahora intentarán aportar los alumnos del Colegio San Vicente de Paul de Gijón desarrollando diferentes iniciativas. Este mismo centro educativo ya colaboró el pasado año con SOS Burundi al destinar la recaudación que obtuvieron los escolares con la venta de productos reciclados elaborados artesanalmente en el Mercado de Cooperativas y Asociaciones Educativas Asturianas celebrado en la Plaza Mayor de Gijón